viernes, 29 de mayo de 2020

REFLEXIÓN ANTE LA INCERTIDUMBRE

"La espera sirve para sublimar el deseo y hacerlo más poderoso"
C.G. Jung


De la noche a la mañana, la vida cambió. Lo que películas de ciencia ficción mostraban a sus fanáticos se convirtió de pronto en una realidad. Aparece una pandemia que a finales de 2019 veíamos como una epidemia china, lejana a nosotros, fuera de nuestro alcance. Sin embargo, observamos cómo se fue acercando, invadiendo nuestras fronteras y acechando hasta el último rincón de nuestro planeta durante este año. ¡Todo el mundo en cuarentena! Fue una orden que debimos acatar en 2 o 3 días, sin tiempo de preparación, de acomodo y mucho menos de previsión de sus consecuencias. ¿Cómo entender esta situación? Cómo interpretarla en una época invadida por la tecnología que nos equipaba con las máquinas de más alto poder, por la presión en el trabajo donde el tiempo apremiaba y las metas eran cada vez más altas, por el desafío de ser el más rico-el más fuerte-el más poderoso sin importar las consecuencias, por el aislamiento del hombre entre los hombres en contacto con una máquina como única compañera, y por la destrucción de la naturaleza que amenaza cada día con la extinción total de sus recursos, incluyendo al mismo hombre. Y aparece el futuro con cara redonda, invadido de espigas que forman una corona, amenazando nuestra especie. “No te acerques que te asfixio, soy más fuerte que tú”. “Necesito reproducirme y al llegar a ti puedo acabar con tu vida”. El resultado es el confinamiento obligatorio para huir de un virus llamado COVID-19. 

Empieza la guerra que antes temíamos y que ahora es frente a un enemigo microscópico e invisible que atenta contra nuestro sistema inmunológico. Se presentan miles de muertos, millones de portadores, aunque -por fortuna- la mitad de estos recuperados. Doloroso escuchar a quienes lo han padecido y han logrado sobrevivir, y más doloroso aun cuando las familias han tenido que olvidarse de sus enfermos en clínicas u hospitales, para obtener al final la más triste despedida: su pariente muerto en fosas comunes o con un adiós casi solitario. Doloroso también el drama de los médicos y profesionales de la salud que no cuentan con la protección necesaria para su trabajo y supervivencia, tampoco con el tiempo y la ayuda estatal para atender innumerables casos. Ni qué decir de los países pobres que con o sin pandemia carecen de elementos básicos para sobrevivir, ni de aquellas naciones cuyos gobernantes juegan a enfrentar el virus, burlándose de él porque no lo ven y porque su piel carece de sensores para captarlo. Y el mundo sigue y no se detiene. Las economías colapsan, las bolsas de valores presentan los niveles más bajos en su existencia, los países ricos aumentan su lucha por el poder mientras los pobres mueren en la miseria, las empresas en su mayoría han ido a la quiebra y surgen a diario millones de desempleados. Qué hacer, cómo sobrevivir, cuándo terminar esta pesadilla.

Mientras tanto, seguimos encerrados en nuestras casas. Algunos de plácemes, otros cargados de actividades –del hogar y del trabajo-, y la mayoría dominados por sentimientos de pérdida, de inseguridad y angustia. Las defensas se han debilitado, al igual que los estados de ánimo, y ha desaparecido la libertad y la seguridad. Ese giro total en la forma de vivir y de actuar vulnera nuestra estabilidad, y las pérdidas se dan no solo por el deterioro biológico, sino por los desajustes sociales y económicos que lo acompañan. Sin embargo, sabemos que en las crisis más profundas y en los tiempos más reacios podemos encontrar una tabla de salvación. No es fácil, pero lo que hemos construido a través del estudio, de la lectura, de las habilidades desarrolladas y los afectos creados nos servirán como plataforma para reactivar la vida, tanto a nivel individual como social. El objetivo ahora es ser mejores con nosotros mismos y con los demás. Volver a mirar y a escucharnos debe ser una tarea diaria que junto con el acercamiento a la cultura y al arte nos ayudará a ser libres y a derrumbar la incertidumbre. La naturaleza es otra fuente de aprendizaje, ella que ha sido tan golpeada por el hombre trata de salir de sus cenizas para darnos valiosas lecciones. Aún no sabemos para dónde vamos y confiamos en que no sea el final de nuestra civilización. Este mundo globalizado y tecnológico tendrá que reactivar la esencia de lo humano para que podamos encontrar el camino que nos retorne a nosotros mismos y al equilibrio social. Porque esa expectativa del futuro tendrá que ser en medio de la serenidad de quienes queremos seguir poblando la tierra un rato más. LVV

“Muchas fragilidades juntas, así sean desde la distancia, nos muestran que no estamos solos y esa compañía se convierte en nuestra fortaleza”.
Citado por Adriana Villegas Botero en La Patria

martes, 25 de febrero de 2020

LARGO PÉTALO DE MAR por Isabel Allende


Después de una lectura descoordinada y bastante pausada de la obra Largo pétalo de mar, al fin encontré el punto final. De esta manera, vuelvo a tomar contacto con mi blog y con la literatura. Muchas ocupaciones me aislaron de ella y es imperdonable decirlo cuando uno de mis mayores placeres es tener un libro entre mis manos. Sin embargo, al iniciar este blog se me ocurre pensar que la obra también generó esta falta de contacto con ella. A pesar de la temática interesante y vital como en todas las obras de Isabel Allende, hallé algunos relatos que pudieron evitarse y un final que parece no encontrar la llegada a su puerta. 

Valioso tener a la historia del siglo XX como testigo de los hechos aquí relatados y en particular estos dos hechos: La Guerra Civil Española con el general Franco a la cabeza y El golpe de Estado del general Pinochet contra el gobierno de Salvador Allende en Chile. Son acontecimientos que viven los protagonistas en distintos momentos de la obra, los enfrentan con valentía y sobreviven al paso de estas dos tormentas. Así, Victor Dalmau y Roser Bruguera se encuentran en España, a punto de abandonar Barcelona y buscar un exilio que les permita cruzar los pirineos rumbo a Francia. El esposo de Roser está ausente porque ha ido a la guerra y con la ayuda de su cuñado que ejerce como enfermero y de la madre de ambos, esta pareja logra salir del país. No será fácil para ellos, pero tendrán la fortuna de recibir la ayuda del poeta Pablo Neruda quien les permitirá llegar a Chile a bordo del Winnipeg con dos mil refugiados de su país, en 1939. Arribarán a ese “largo pétalo de mar” como lo dice en uno de sus poemas el mismo poeta chileno, y allí encontrarán el mejor recibimiento y una gran acogida que les permitirá adaptarse a una nueva vida durante décadas. Victor se hará médico y Roser una reconocida pianista hasta que el presidente socialista Salvador Allende, amigo de Víctor, es derrocado por Pinochet en 1990. Volverán los obstáculos y el exilio para Victor, marcado ahora por la dictadura, aunque siempre contará con la presencia de Rose.

Estos hechos enmarcan la obra y a su alrededor surgirán muchos otros conflictos y situaciones de la vida diaria que van enriqueciendo la novela y madurando a los personajes principales. En ellos se centra la narración que cuenta con pocos diálogos y una preferencia de la autora por Roser Bruguera a quien le da fuerza, encanto y una capacidad salvadora ante tanto desarraigo. Es una historia de amor que se pone a prueba frente a los hechos históricos ya mencionados que, a su vez, condenan a Victor y a Roser a un exilio prolongado a medida que crecen y envejecen. Esta pareja que realmente no lo es, mantiene una relación que supera todos los parentescos y amistades hasta descubrir después de muchos años lo que realmente significan el uno para el otro. El título de la obra es un homenaje al poeta Neruda, tan cercano a Isabel Allende en su historia y en sus afectos. Además lo tiene presente en los versos que plasma al comienzo de cada capítulo, sin olvidar a Salvador Allende, ese protagonista de la historia chilena y más cercano aún a la escritora. Igualmente, es valiosa la presentación de fotografías con las que la novelista ilustra la parte interior de la carátula y los créditos de dichas imágenes en las últimas páginas del libro. Todo esto nos habla de su amplia documentación y del recorrido por la historia de Chile a través de entrevistas, fotografías y acercamientos a supervivientes del mencionado episodio. Un trabajo, como todos los de Isabel Allende, lleno de amor por su patria y del deseo de rescatar -una vez más- una historia que nunca podrá olvidarse. LVV

domingo, 5 de mayo de 2019

DIVORCIO EN BUDA de Sándor Márai

“La vida es un deber, un deber ineludible; por supuesto, es un deber penoso y complejo, un deber que en ocasiones debe afrontarse con abnegación”. Kristróf Kömives

“Los divorcios son errores tristes y a veces nefastos que conducen a los últimos compases de una tragedia humana que empezó por la eterna escena del balcón y termina ante el juez”. K. Kömives

DIVORCIO EN BUDA expone un relato en tercera persona que atiende las vivencias de su protagonista, el abogado Kristróf Kömives, en el que detalla de manera particular su familia, su ciudad y su profesión en la primera mitad del siglo XX. Es un hombre modesto de 38 años, serio y laborioso que trabaja como juez de familia en Buda, la parte histórica y tradicional de su ciudad, Budapest. En su hogar reina la paz y la amabilidad, y es sincero con su esposa e hijos. No tiene secretos e intenta ser en su vida como un libro abierto. Ha heredado de su padre y abuelos la entrega a su profesión y se le trata como a sus antepasados, sin ningún favoritismo. Respeta de manera irreprochable el espíritu de la ley y califica de compleja y grandiosa la administración de justicia. “No hay nadie capaz de inventar algo tan perfecto” dice él, aunque reconoce que es una maquinaria con dificultades y corrosión.

A su despacho llega el caso de divorcio de un médico de su misma edad y descubre que es un antiguo compañero de colegio llamado Imre Greiner, que se casó con Anna Fazekas, una antigua conocida de Kristóf. Recuerda que le molestaba encontrarse con Greiner en los círculos sociales de la época universitaria porque siempre tuvo hacia él un extraño sentimiento de hostilidad. La pareja lleva seis meses de separada después de ocho años de convivencia y solicita la disolución de su matrimonio. Mañana será el día de presentación ante el jurado para recibir la sentencia de divorcio. Sin embargo, sucede algo que cambia completamente los planes del abogado que acaba de llegar a su casa, después de una reunión nocturna: Encuentra allí a su antiguo compañero, esperándolo desde las 9 de la noche y no ha sido posible para la empleada evitar su ingreso. Acosado por el desespero, Imre Greiner ha tenido que buscar al juez ya que su ex esposa ha muerto y él se considera culpable. Será un encuentro sorpresivo que durará hasta el amanecer cuando el médico acosado por su tragedia, expondrá toda su relación con Anna, su entrega al trabajo sin permitirse estar lejos de ella, la relación con sus padres, las dificultades para recibir educación y su temor a morir y a vivir. Sin embargo, el principal motivo de esta visita será hallar la respuesta a su inesperado interrogante: ¿Alguna vez en estos últimos ocho o diez años has soñado con Anna?

Sándor Márai expone esta historia, al parecer sencilla, pero cargada de significados que van más allá de la simple realidad. Ya se acaban los últimos días calurosos del otoño en Budapest y se siente la cercanía de la guerra, cuando Kristróf Kömives e Imre Greiner deben enfrentarse para reflexionar sobre sus vidas y sentimientos en medio de una situación trágica, marcada por la muerte y la incertidumbre sobre el futuro. En este diálogo, dominado por eternos monólogos de Greiner, emergen variadas pasiones, temores y sufrimientos que solo la oscuridad y el silencio de la noche ayudarán a dilucidar.  Los protagonistas están frente a frente descubriendo la diferencia entre sus mundos: Kristróf Kömives, incapaz de mezclar sus deseos con el orden establecido por las leyes, e Imre Greine, con un pasado que lo marca e intenta ajustarse a cánones inadecuados para él. Todo un drama es esta confrontación escrita hábilmente por Sándor Márai quien con su pluma hábil y segura nos muestra las debilidades del alma humana, las marcadas contradicciones que a diario nos invaden, combinadas con las tragedias desatadas por el amor. Una novela aplaudida por la crítica que la considera como una de las mejores producciones de este famoso escritor húngaro. LVV


“Solo recordamos con tanta precisión los días marcados por algún acontecimiento histórico del que hemos sido testigos, o por la muerte de algún familiar muy querido”. Imre Greiner

“Ella parece estar conmigo, parece estar despierta, pero no es así. En los momentos en que cree estar conmigo, eres tú el que se inclina sobre ella”. Imre Greiner

 “Los encuentros así se producen una vez en la vida”. Imre Greiner


miércoles, 10 de abril de 2019

NOSOTRAS de Rosa Montero

Historias de mujeres es para mí uno de esos libros especiales, una obra que guardo dentro del corazón porque siempre la sentí llena de vida, esto es, llena de la tumultuosa, encrespada y alucinante vitalidad de las mujeres que retrata”. Rosa Montero

Después de un largo silencio en este blog, un poco por falta de lectura y otro tanto por carencia de un texto cuyo contenido y estilo narrativo mereciera un espacio, encuentro ahora una obra que superó mis expectativas y que bien vale la pena reseñarla. Leí primero Historias de mujeres escrita por Rosa Montero en 1995 y disfruté al máximo las narraciones sobre cada una de las 15 mujeres elegidas para su trabajo. Una vez terminé su lectura y, sin disponerme aún a escribir sobre la obra, encontré en la librería de mi preferencia un libro que, de inmediato, atrajo mi atención: por su nombre NOSOTRAS. Historias de mujeres y algo más, por su carátula ­-imagen y colores-, por la presentación de los títulos, las citas textuales y las ilustraciones –retratos caricaturescos diseñados de manera fascinante por María Herreros-, y por el escrito final de un Herbor de mujeres -90 pequeños relatos- desde la antigüedad hasta la época actual. Era el mismo libro de la escritora española, aumentado y mejorado, y de nuevo, me entregué a su lectura degustando cada uno de los textos, imágenes, y cambios y anexos hechos por la misma autora. Un ALGO MÁS que le dio realce a su libro y que permitió ponerme a tono con la época en que fue reeditado, 2018.

Todo lo anterior atiende más a la presentación del libro, olvidándome un poco de su valor esencial: el rescate de las memorias olvidadas en la historia, la recuperación de esa voz femenina cuya existencia ha sido callada durante milenios. Hay entusiasmo y alegría, como también dolor y rabia en su contenido. Porque Rosa Montero realiza un trabajo de investigación inteligente y exhaustivo al acometer esta búsqueda de mujeres –muchas de ellas completamente desconocidas-, indagar sobre la vida y obra de cada una y al final presentarnos un relato interesante, detallado y supremamente realista. “Una versión apasionada”, como ella misma lo dice. No se trata de ensalzar a sus protagonistas –que ahora son 16-; la escritora nos presenta, en esencia, una semblanza de ellas en donde conjuga lo grandioso con lo ordinario, lo heroico con lo tiránico, lo artístico con lo simple y hasta torpe, y lo bueno mezclado con lo maléfico. Todas ellas con fisuras, con ausencias y presencias, defectos para disimular y virtudes para festejar, sueños y pesadillas, y con habilidades y destrezas enfrentadas a grandes pasiones y conflictos; sin contar con el desenlace final de la mayoría: diezmadas por el hambre, la soledad, la peste, el abandono, la locura, el desprecio y las enfermedades. 

Sin embargo, todas con historias fascinantes, llenas de “de luces y de sombras”, porque así es el género humano, esa mezcla paradójica del éxito con la derrota. Ellas son Agatha Christie, Mary Wollstonecraft, Zenobia Camprubí, Simone de Beauvoir, Lady Ottoline Morrell, Alma Mahler, María Lejárraga, Laura Riding, George Sand, Isabelle Eberhardt, Frida Kahlo, Aurora y Hildegart Rodríguez, Margaret Mead, Camille Claudel, Las hermanas Brontë e Irene de Constantinopla.

Las mujeres tenidas en cuenta provienen de un pasado que fue exclusivo para ellos, donde los hombres se cubrieron de gloria, ignorándolas y haciéndolas invisibles. Fueron ensombrecidas y sus logros devorados por quienes las rodeaban, como la historia misma nos lo demuestra. Y son muchas más las mujeres silenciadas, provenientes de todas las sociedades y de todas las épocas como las ya mencionadas, de modo que este acercamiento de la autora a sus vidas, nos permite cambiar la visión del mundo, haciéndolo más igualitario. Una tarea para todos, para ellos y para nosotras, en la que “la deconstrucción del sexismo se convierta en una causa común” que nos lleve a un cambio de roles en una nueva sociedad, a la altura de todos, porque el futuro debemos construirlo hombres y mujeres, como Rosa Montero lo plantea. LVV

“Haciendo esta serie, he advertido con más claridad que nunca que cada vida es una aventura, una desviación de las limitaciones de lo correcto. Quizá sea eso, en definitiva, lo más importante que he aprendido: que la normalidad es lo que no existe”. Rosa Montero



miércoles, 5 de septiembre de 2018

DE QUÉ HABLO CUANDO HABLO DE ESCRIBIR

“Si escribo es gracias a algún tipo de fuerza que me ha sido otorgada. Atrapé  esa oportunidad por puro azar y la fortuna me convirtió en novelista”.

“Escribir novelas responde a una especie de mandato interior que te impulsa a hacerlo. Es pura perseverancia y resistencia, apoyada en un prolongado trabajo en solitario”.

“Escribir es una alivio psicológico porque no hay nada más estresante para un escritor que sentirse obligado cuando no tiene ganas”.

Una confesión íntima es este libro del famoso escritor japonés Haruki Murakami (Kioto, 1949) en el que expone sus vivencias como estudiante, como lector incansable desde los 10 años, como escritor de novelas y ensayos por más de 35 años, como individuo del mundo de hoy y, sobre todo, como personaje famoso en el ámbito de las letras. Interesa su lectura a todos los que amamos la  literatura y estamos cerca de un escritor que año tras año es candidato al Premio Nobel de Literatura. Después de leerlo nos preguntamos, ¿será posible que logre este merecido galardón? Según apreciaciones hechas en su obra parece no importarle, pero sabemos de la importancia de obtener un Premio Nobel y de lo que significó para él recibir el premio al mejor nuevo escritor de la revista Gunzo, con su primera obra “Escucha la canción del viento” en 1979.

Resulta valioso leerlo porque no solo descubrimos a una persona tímida, solitaria y reservada sino también a un escritor preciso, con traje limpio para enmarcar sus historias y rico en imaginación. También se confiesa como demasiado individualista, egoísta y egocéntrico que ha luchado por tener un estilo propio, innovarlo y hacerlo cada vez más dinámico. Revela todos sus gustos, sus satisfacciones, sus miedos, inquietudes, rechazos, dificultades y aciertos en este mundo de la escritura que comenzó en su país y continuó lejos de él. Porque no se considera patriota, su realidad es ser cosmopolita, con la marca de escritor japonés. Con seguridad, Murakami disfrutó del relato de esta obra que resulta ser un ensayo autobiográfico para unos, una novela para otros, un taller para quienes aspiran a ser escritores y “un observador de sí mismo desde la distancia”.

Ese chico del montón, hijo único de maestros, que solo se preocupó por leer y escuchar música, llegó a la universidad y se graduó “sin pena ni gloria al cabo de siete años”. Trabajó bastante para sobrevivir, invirtiendo por completo la tripleta estudiar-trabajar-casarse. Sin embargo, cerca de su trigésimo cumpleaños, su vida cambió por hechos que califica de milagrosos y es cuando toma el papel y la pluma para iniciar su carrera. No fue tarea fácil, pero paso a paso ha ido reinventando su estilo, juntando esfuerzo con magia, y talento con originalidad. Además, es un observador cuidadoso de todo lo que pasa a su alrededor con la intención de enriquecer su mente, sin olvidar la combinación diaria de trabajo intelectual con ejercicio físico. Escribe 10 páginas y recorre 10 kilómetros cada día en una rutina muy organizada. Así ha ido escalando posiciones que lo ubican en la cima de la literatura de hoy, con lectores de todas las edades y de diferentes fronteras. LVV

“Un escritor es un individuo que crea un mundo propio en su interior y lo hace crecer día a día”.
“No creo que hubiese nadie que leyera tanto como yo”.
“Si escribir no resulta divertido, no tiene sentido”.

miércoles, 28 de febrero de 2018

LA CANCIÓN DE DOROTEA de Rosa Regàs

“No hay literatura femenina, es sólo que las mujeres han introducido en la literatura algo que los hombres no hacen, hablar de los problemas desde la más profunda intimidad". 
Rosa Regàs 

Esta novela, ganadora del Premio Planeta 2001 en su quincuagésimo aniversario, ha sido valorada por la crítica de diferentes maneras: aburrida, intrigante, perturbadora, inteligente, deslumbrante, lenta y pesada. Yo diría desconcertante. Rosa Regàs nos relata una historia interesante y cargada de misterio que agiliza la percepción de nuestros sentidos, deseosos de un final más rápido y preciso. Sin embargo, encontramos un texto que se recrea en los lugares, los personajes, las situaciones, los sentimientos, los temores y los pensamientos cada vez más contradictorios de su protagonista. La escritora española parece estar buscando cómo agarrar al lector con su estilo narrativo, cómo llevarlo paso a paso por el sorprendente mundo de un pueblo y de sus habitantes, cómo hacerlo cambiar de opinión respecto a sus personajes principales y cómo sorprenderlo finalmente. Y la sorpresa llega con un final inesperado que nos deja sin palabras. ¿Una trama tan elaborada merece tal desencadenamiento? Este y muchos otros interrogantes suscita la obra que a pesar de todo, termina más enriquecida por este suceso, añadiría yo, a quien desconcertó y dejó cargada de inquietud. 

Dos personajes femeninos totalmente opuestos son los protagonistas de esta historia: Aurelia y Adelita. Aurelia es una profesora universitaria de Madrid y debe visitar con frecuencia a su padre enfermo que reside en el campo. Las relaciones con él no han sido cordiales, pero ahora necesita la ayuda de alguien que cuide a su progenitor y se encargue también de la casa. Adelita, una mujer pequeña y humilde, es la persona indicada y llega asumiendo el rol esperado. Pasarán muchos días, incluyendo el fallecimiento de su padre, para que Aurelia empiece a dudar de su empleada. Ve cómo sale con frecuencia, maneja extrañas relaciones a su alrededor, tiene esposo e hijos holgazanes, y es parlanchina y mentirosa, lo que obliga a Aurelia a abandonar su estilo de vida citadino. Así esta pequeña mujer irá cobrando fuerza en el relato y hará todo lo posible por imponer su voluntad ante su patrona que cada día irá disminuyendo su seguridad y dominio de la situación. Aparecerán además hechos anómalos como el robo de un valioso anillo de Aurelia, visitas a la comisaría de policía buscando en vano abogados para su caso, llamadas telefónicas que insisten en preguntar por Dorotea, y la aparición en el pueblo cercano a la casa de un hombre enigmático con sombrero negro que siempre parece estarla observando. No será fácil para Aurelia enfrentar estos sucesos que terminarán agobiándola y dejándola vencida por el lado oscuro de su contrincante. Su autoestima entrará en crisis, la depresión aumentará, bordeará la locura y la soledad será su única acompañante.

Vale la pena concluir con la cita de Sandor Marai que utiliza la autora para iniciar esta novela: El deseo de ser diferente de lo que eres es la mayor tragedia con que el destino puede castigar a una persona”. En otras palabras, asistimos a la negación de la individualidad de dos seres femeninos que se encuentran, se atraen, se descubren y finalmente se repelen porque no se aceptan. “Quieren ser otra persona y cantar LA CANCIÓN DE DOROTEA que no es la suya propia”. LVV

jueves, 8 de febrero de 2018

EL AÑO DEL PENSAMIENTO MÁGICO de Joan Didion

“La vida cambia de prisa.
La vida cambia en un instante.
Te sientas a cenar y la vida que conocías se acaba” 

El pensamiento mágico es el que nos hace creer que tenemos poderes especiales para cambiar la realidad de los acontecimientos. Cuando algo negativo llega a nuestra puerta y nos sentimos incapaces de enfrentarlo, acudimos a él para desvanecer ese dolor y sobrellevar la tristeza que ya empieza a hacerse visible  en nuestro ser. Es una vía de escape para enfrentar a la muerte como lo hizo Joan Didion cuando de repente ésta aparece en la tranquilidad de su hogar y altera todo hasta el punto de vivir un “shock aniquilador que trastorna la mente y el cuerpo”. Esta famosa escritora norteamericana debió darle la cara a la muerte repentina de su esposo -el también escritor John Gregory Dunne- y a la enfermedad de su hija en un lapso corto casi imposible de describir. Debieron pasar muchos meses para transformar su dolor en palabras y convertir esa sensación de inestabilidad y fragilidad en frases lógicas que pudieran interpretar la realidad de su vida como lo hace en su libro. No fue fácil reponerse frente a esta terrible sensación, “frente a las experiencia del sinsentido y de la autocompasión”, como ella misma las llama. 

Tras 40 años de llevar un matrimonio estable, trabajando en compañía de su esposo y compartiendo con él una relación íntima y simbiótica, Joan Didion no logra entender lo que pasa en su hogar la noche del 30 diciembre de 2003. Mientras preparaba la mesa para servir la cena frente a la chimenea encendida, ve cómo John encorva su cuerpo y se inmoviliza. Lo que asume como una broma por parte de él, tiene que enfrentarlo en los minutos siguientes con rapidez y tranquilidad. De inmediato pide el servicio de ambulancia y como un autómata hace gestiones en el hospital, responde a las preguntas de rigor, confirma que John ha muerto, acata las órdenes de quienes lo preparan para su refugio final, llama a su familia para informar sobre este suceso, y recibe en su hogar a familiares y amigos que desean acompañarla. No hay lágrimas, no hay manifestaciones de dolor, no hay consciencia de los hechos. Al cabo de unas largas horas, despierta finalmente sola en su apartamento y no acepta esta dura realidad. Empieza entonces su estrecha relación con ese pensamiento mágico que la ayuda a salvarse porque necesitaba de él y de "esta soledad para que John pudiera volver”. Incapaz de aceptar la vida sin su compañero intenta darle sentido a las semanas y meses que debió soportar sin su presencia. Un tiempo que también estuvo marcado por la enfermedad de su hija, antes y después de la muerte de John.

Este valioso testimonio sobre la muerte y sobre el dolor, el vacío, la soledad y el desasosiego que ésta produce le mereció a Joan Didion el Premio Nacional de Estados Unidos a la Mejor Obra de No-ficción del 2005. En él encontramos una valiosa reflexión sobre el duelo y la supervivencia que acompañan esa ausencia interminable. Intentamos comprender a su autora y sentimos su angustia, aunque sabemos que nunca estamos preparados para darle el adiós definitivo a quien tanto amamos; solo ante su presencia, se puede captar su verdadero sentido. Sin embargo, debemos reconocer que “EL AÑO DEL PENSAMIENTO MÁGICO” nos da las luces para enfrentar esa despedida, ese “adiós eterno” LVV
.
 “Somos seres mortales imperfectos, conscientes de esa mortalidad incluso cuando la apartamos a empujones, decepcionados por nuestra misma complejidad, tan incorporada que cuando lloramos a nuestros seres queridos también nos estamos llorando a nosotros mismos, para bien o para mal. A quienes éramos. A quienes ya no somos. Y a quienes no seremos definitivamente un día”.

"Sé por qué intentamos mantener vivos a los muertos: intentamos mantenerlos vivos para que sigan con nosotros. También sé que si hemos de continuar viviendo llega un momento en que debemos abandonar a los muertos, dejarlos marchar, mantenerlos muertos..."

“El tiempo es la escuela en la que aprendemos. El tiempo es el fuego con que nos quemamos” Delmore Schwartz

domingo, 4 de febrero de 2018

MÁS ALLÁ DEL INVIERNO de Isabel Allende


“En medio del invierno aprendí por fin que hay en mí un verano invencible”
Albert Camus


Isabel Allende nos cuenta, en tres momentos diferentes, una historia dedicada a describir tres personajes que no se conocen entre sí, hasta que finalmente los entrelaza para hacerlos vivir una aventura que los sacará del anonimato y de sus dificultades. Una chilena, un norteamericano y una joven guatemalteca son los protagonistas de esta obra que tiene como temas centrales la inmigración ilegal, la identidad americana, el amor, la solidaridad y las segundas oportunidades. La escritora chilena se inspirará en la frase de Albert Camus –“En medio del invierno aprendí por fin que hay en mí un verano invencible”- para darle el título a su novela y presentar una trama muy cercana a nosostros, los latinoamericanos. En otras palabras es una denuncia social que tiene mayor validez en el momento actual cuando el presidente norteamericano Donald Trump ha endurecido las políticas de inmigración y se hace más marcado el desarraigo de las personas ilegales que siguen buscando el sueño americano.

Esta novela de crítica y de denuncia social, de 350 páginas, engancha al lector y lo atrapa con su narrativa ágil y agradable, y con su temática dura y cruel, pero a la vez optimista y soñadora. Sus protagonistas -Lucía, Brooklyn y Evelyn- cargan con múltiples dificultades, y deben encontrarse para asumir el riesgo de sobrevivir a un temporal de nieve en Nueva York, con un muerto a sus espaldas. Muchas serán las horas que pasarán en medio de la soledad y el desamparo, pero las aprovecharán para compartir eventos dolorosos de su pasado que será también el hallazgo de nuevas oportunidades para cada uno. A sus luchas, miedos y sufrimientos les llegará por fin “un verano invencible”.  Es cuando la escritora exhibe una vez más su lado positivo, su lucha para que las situaciones puedan mejorar y su capacidad para hacer posibles los cambios. Hay que romper con el miedo de enfrentar las dificultades, ella misma lo asegura.

Vale la pena anotar la semejanza de Isabel Allende con la protagonista femenina que es también chilena y vivió la política de Salvador Allende, la dictadura de Pinochet y la represión de sus gobernantes. Ambas muestran siempre su espíritu emprendedor y combativo, son viajeras incansables y mujeres soñadoras, románticas y enamoradizas. Además Lucía Maraz aparece en la novela con una edad que la acerca a la vejez y está deseosa de  disfrutarla con “una vitalidad y una alegría contagiosa”, a pesar de sus dificultades. Vale la pena compararla con lo expresado por nuestra escritora:                                    LVV


“La cita de Camus es muy significativa en mi vida en estos momentos. Cuando empecé a escribir la novela estaba sola, separada de mi marido y a una edad en que los afanes románticos resultan ridículos. Coincidió con la muerte de un par de amigos muy queridos y la de mi perra Olivia, un cambio de casa, la vejez de mis padres, la lejanía de mis nietos y el hecho de tener más de setenta años. Sentí que había comenzado para mí el invierno de la vida, pero no alcancé a sufrir pánico porque, como siempre, la escritura me salvó. Siempre he tenido dentro un “verano invencible”, que en algunas circunstancias trágicas, como el golpe militar de Chile que me forzó al exilio, o la muerte de mi hija Paula, se ha visto nublado, pero siempre vuelve a brillar. He aprendido a confiar en ese verano personal”.